La calidez de tus palabras, y de pronto, se esfumó en un soplido de viento invernal.
El mismo soplido que otra vez retorna aconsejandome sobre amor.
Fue alucinamente verte con poses que nunca eh pensado, ni pensaré, para los próximos milenios(y me reafirmo).
Especialmente los dias que mis falanges no palparon tus labios frios, frios de amor.Aquellos dias se volcó todo en revolución y así perduro.
domingo, febrero 21
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario